miércoles
viernes
Leslie.
- Lo mismo de siempre, Matti, por favor - Dijo Raúl, mientras cruzaba sus piernas y se recargaba en la silla del mismo café.
- Has pasado momento difíciles, ¿Verdad? - Dijo en forma sutil su mejor amigo.
- De eso no tengas dudas, pero he logrado salir adelante y ahora estoy en un momento de paz, viendo como todos corren para perseguir su éxito - dijo mientras acomodaba la mesa para que Matti le sirviera su café y su amigo acomodará sus pertenencias en la mesa.
- No habíamos tenido tiempo de vernos en mucho tiempo, pequeño - rozando con sus dedos las mejillas de Raul. - ¿La sigues pensando, cierto? - pregunto desconcertado porque no podía leerle la mirada.
- ¿A quien Luz? - respondió indiferente Raúl.
- A Mariana, ¿La extrañas? - reitero su amigo.
- No, las veces anteriores era yo quien era excluido de su vida, esta ocasión Luz, fui yo quien decidió cerrar esa puerta que no me conducía a nada, nos encaprichamos... Bien sabes que ella tiene quien la ama y yo tengo quien puede darme amor - Respondió Raúl en un tono tranquilo.
El día se prestaba para una platica intima entre dos amigos, eran las 17:41 de la tarde, todos están trabajando todavía y la ciudad o por lo menos aquella zona era la excepción.
- Me da gusto hijo, continua tu vida pero no le des la espalda al amor - le dijo - Sé que han regresado antiguos amores a tu vida y has conocido a otras, eso me da gusto - saco un cigarrillo y dio un fuerte suspiro.
- No sabes lo que dices, me ha vuelto a buscar Adri, ¿La recuerdas? - le dijo sacando una pequeña sonrisa - Me ha buscado hace dos semanas, salimos a cenar, tomamos un vino y termino ahí, no hubo mas.
- Como no acordarme de ella, una gran dama, ¿Y, volverás a salir con ella? - respondió Luz - Recuerdo que ella fue tu maestra en el amor, cambiaste para bien cuando la conociste.
- Mas que eso, ella me enseño el valor que tiene una dama en mi vida, por eso respete siempre a Mariana, reprocharle era como insultarme a mi mismo y me enseño a tocar en el momento exacto, en el justo lugar el cuerpo de una dama - respondió Raul - Pero sinceramente no quiero hablar de ella, han vuelto otras mujeres que no sé el porque se están poniendo de acuerdo para regresar en este momento -
Luz saco otro cigarro y bebió de un trago su ristretto -No le veo problema a eso, siempre has sabido darte tu tiempo.
Raul interrumpió - No hablo que me moleste, sino que me interesa la menos esperada - dijo él - Tiene un niño, es madre soltera, lucha por dar su mejor cara a aquella criatura.
- ¿Hace cuanto la conoces? - pregunto Luz - No estarás...
Volvió a interrumpir Raul - ¡No Luz!, es lo peor, tiene pareja - era la primera vez que Raul bajaba la mirada por una mujer.
- Hijo, creo que te has enamorado de verdad - Dijo Luzbel, al ver a su discípulo perdido por una mujer.
- No Luzbel, no estoy enamorado, pero es la mujer que creo que es la mas cercana a la que deseo - Luzbel quiso interrumpir - espera... Te explicaré, como sabrás desde que me conoces jamás me he visto como un padre biológico y no porque no tenga la capacidad de amar, sino porque creo que tengo mas amor para dar y quiero brindárselo a una criatura que tal vez sufra en silencio por el amor de un padre.
Luzbel, lo miraba y hasta ahora comprendía lo que en realidad sentía su alumno favorito - ¿Le has dicho algo? -
- No y no quiero apresurarme a algo que tal vez este solo en mi imaginación, quiero que esta sea lo correcto, no adelantar nada, quiero esta vez caminar y no correr por un amor - respondió Raul con una pequeña lágrima en su ojo.
Luzbel miro su reloj - hijo, has madurado. Y siento que cada vez te alejas mas de lo que te he enseñado y te acercas al humano que siempre he deseado que seas.
Luzbel se levanto, pago la cuenta y se fue, Raul encendió su celular, busco su nombre marco, pero al primero tono colgó. No debía, no quería interferir en el destino, esta vez no. Matti se acerco diciéndole que ya estaba pagada la cuenta, sonrió un momento sacando un billete para la propina de aquella mujer, salió de aquel café, llamo a sus perros y se perdieron en aquel parque.
- No Luzbel, no estoy enamorado, pero es la mujer que creo que es la mas cercana a la que deseo - Luzbel quiso interrumpir - espera... Te explicaré, como sabrás desde que me conoces jamás me he visto como un padre biológico y no porque no tenga la capacidad de amar, sino porque creo que tengo mas amor para dar y quiero brindárselo a una criatura que tal vez sufra en silencio por el amor de un padre.
Luzbel, lo miraba y hasta ahora comprendía lo que en realidad sentía su alumno favorito - ¿Le has dicho algo? -
- No y no quiero apresurarme a algo que tal vez este solo en mi imaginación, quiero que esta sea lo correcto, no adelantar nada, quiero esta vez caminar y no correr por un amor - respondió Raul con una pequeña lágrima en su ojo.
Luzbel miro su reloj - hijo, has madurado. Y siento que cada vez te alejas mas de lo que te he enseñado y te acercas al humano que siempre he deseado que seas.
Luzbel se levanto, pago la cuenta y se fue, Raul encendió su celular, busco su nombre marco, pero al primero tono colgó. No debía, no quería interferir en el destino, esta vez no. Matti se acerco diciéndole que ya estaba pagada la cuenta, sonrió un momento sacando un billete para la propina de aquella mujer, salió de aquel café, llamo a sus perros y se perdieron en aquel parque.
Preguntas sin respuesta...
¿Cuantas veces has jugado al amor?
¿Qué es lo que sucede en ese momento que todo el mundo parece detenerse?
¿Por qué cuando estoy en esa situación me siento tan indefenso?
¿Donde queda la fortaleza que tengo cuando estoy parado frente a su mirada?
¿Por qué decide volverse loca, cuando yo he decidido volverme cuerdo?
¿Cómo queda mi locura con un beso de tu esperanza?
No era necesario escribir un boceto de preguntas que el corazón no sabe responder.
martes
Conversaciones con Pía.
No pasaban de las dos de la tarde. En aquella cafetería escondida entre un pequeño parque en el que él le gustaba estar una o dos horas del día. La cafetería estaba en una zona poco transitada y todavía podía oírse a las aves y a los niños jugar.
Él como siempre con su Latte, fumando su cigarrillo y hablando por teléfono, ensimismado en su vida.
- Sabía que te encontraría aquí - Dijo una voz reconocible para él - tengo tiempo de conocerte y no cambias, sigues siendo el mismo - Raúl se levanto para saludar a su amiga y ayudarle con su bolso - Cuéntame como has estado amigo - pregunto ella, dando al mismo tiempo un gran beso en la mejilla, acompañado de un abrazo.
- Muy bien Pía, gozando, ¿Y a ti como te ha ido?, lo último que supe de ti, fue que te habías ido a Playa del Carmen y después perdí tu rastro - pregunto Raúl, para él, su amiga era un pequeño gorrión que vivía libre, iba donde le dictaba su corazón o donde en un sueño su intuición le dictaba ir.
- ¡Si!, estuve en Playa un tiempo, ahí conocí a varios amigos que me invitaron a viajar... ¡No te imaginas! ¡Fuimos a Sri Lanka!, conocí y medite en el Ganges... ¿Sabes la tranquilidad, la espiritualidad que se respira en ese lugar?. Fui a Petra ¡Debes ir! - Raúl notaba como ella volvía a transportarse a ese sitio con cada palabra, cada gesto, cada movimiento de sus manos. Él disfrutaba los matices que salían de ella, como si le mostrará una fotografía donde podía ver los colores que ella le describía.
- ¿Sabes Pía? - Interrumpió Rául - Eres un animalillo en peligro de extinción - repuso.
-¡¿Por qué lo dices?! - exclamo ella.
- Porque no conosco a nadie que tome una aventura sin planear el viaje, y eso en mi punto de vista, te hace ser única, diferente, pero lo que mas temo es verte encerrada en algún lugar, con alguna persona que te encadene a una jaula de oro y no te deje extender tus alas al sol. - finalizó.
- ¡Raúl, no pedí nada por venir a sorprenderte!, iba caminando y reconocí este parque, busque tu cafetería y por hacer eso, se me olvido pedir mi cafe - dijo ella. Raúl no tardo en llamar al mesero que le pidió su orden y mas tardo en decidir ella, que en que tuviera su café y su croisant en la mesa.
- Raúl si yo soy un gorrión tú eres un lobo solitario que vive agazapado esperando su presa, pero también sabes volar, ¡Y vaya que sabes volar, cuando lo quieres! - dijo Pía soltando una carcajada.
Raúl y Pía pasaron la tarde charlando de todo lo que se les venía a la mente, política, educación, sexo, economía, de la forma en que se conocieron, Pía era una adicta a la cultura, se enamoraba primero de un libro antes que de un hombre, le apasionaba educarse y Raúl, era simplemente él.
La noche llego para suplir a la tarde y con ella una llamada al celular de ella - ¡Claro!... ¿Cuando?... Claro que estoy lista... Ok, nos vemos... Ciao, Ciao - Al terminar su llamada Pía tomándole la mano a Raúl - Amigo, me acaban de invitar a Europa, quieren que los apoye con unas fotografías y unos cuadros - dijo emocionada.
- ¿Cuando te vas? ¿Así de pronto? - pregunto él.
- ¡Hoy! mi vuelo sale a media noche, debo ir al hotel para alistar mis cosas - dijo ella.
- pues vete - repuso Raúl alegre de ver como su amiga, se creaba sus propios puentes a su felicidad.
Con un beso y un gran abrazo, aquellos amigos se volvieron a perder. Ella no sabía cuando se volverían a ver, él sabía que se volverían a ver, en algún café de algún lugar que tal vez ambos no sabían que existirá. Jamás se decían "Adiós" su despedida era un simple "Cuídate mucho"
Pía requería volar por lugares no conocidos para ser libre, Raúl necesitaba ser él, para serlo.
Sin titulo VII
Lo raro son aquellas miradas a las seis de la mañana, que matan e incitan a seguir el juego,
normal es dejar la razón guardada en el cajón.
Lo feo es regresar a la realidad, dejar el sudor en tus sabanas blancas,
lo extraordinario es saber que debajo de tu falda se encuentra el Edén.
Tu cuerpo es un barco perdido en el océano de mi ser.
Yo soy tu tiempo, ese perdido por tanto tiempo.
Lo bueno son tus piernas que me aprisionan para mantenerme dentro
Lo malo es el vecino callando nuestras voces a las tres de la madrugada.
Lo triste son estas ganas que tengo de tu piel mientras escribo esto.
Lo alegre será tenerte en mis brazos
jueves
No estas sola.
No estas sola, siempre que tengas miedo, aquí estaré.
No estas sola, cuando necesites una mano, a tu lado me verás.
No estas sola, cuando la noche se apoderé de ti la soledad, márcame.
Si llegases a pensar que no hay otra salida, búscame juntos la encontremos.
Tal vez la vida tenga momentos donde no veas la luz y sientas esa claustrofobia.
En ese momento yo estaré detrás tuyo, animándote a seguir peleando por eso que tanto desees.
Cuando tu cuerpo, no soporte la carga que llevas, con la fuerza del amor que te tengo, cargaré con ello.
martes
Un rincón cerca del cielo II
Tal como siempre. Ahí estaba en aquel pequeño local donde vendían un café no muy bueno, pero la vista, la música y el ritmo que se manejaba en aquella parte perdida de la ciudad, era lo que valía. "¿Que me hace falta?" Se pregunto mientras sorbía de su taza. "Mariana, esta feliz con Antonio, Lizbet se fue por mi indecisión, Paula... ella ni existe".
- Raul, puedo jurar que puedes ser todo menos melancólico - dijo una voz que entraba en aquel lugar. Con una pequeña sonrisa y su mano en el hombro de él, tomo asiento.
- Siempre tú Luz, siempre tú - Respondió Raul ante aquella respuesta.
- Creo haberte enseñado todos los pormenores para dejar de ser una simple oveja y me gusta en lo que te has convertido, de hecho me has sorprendido el ver donde estás y lo que has logrado, pero se me olvido enseñarte el arte de amar - exclamó aquel hombre que en su mirada se veía que los años no habían pasado en vano.
- Pero debo jurarte Luzbel, que hubiera jurado que ella era para mi, tal vez se cansó de mi y decidió largarse con quien realmente la hacía feliz - explicó Raul.
- No te compadezcas, mírame tantos años y cuantas mujeres pasaron por este corazón de piedra, pero veo que a ti no te pasa igual, al fin y al cabo eres humano - contesto Luzbel.
- Tantas mujeres he tenido en mi cama, tantos labios he besado, tantos corazones he roto, tantas lágrimas les hice derramar... Creo que tu amigo me esta pasando la factura - Recrimino aquel que ya lo nombraban "Señor".
- Lo que te puedo decir Raul, es que Él no es así, cada quien se castiga como quiere y cada quien... escucha bien lo que te diré... tiene el amor que cree merecer - Dijo Luzbel. - Yo pago - Sacando un billete de su cartera, lo puso en aquella mesa - Sigue viviendo, abre bien los ojos y veras como el amor te sonríe y recuerda lo que te dije algún día, cuando te adopte "Todo aquel que piense que el amor no lo es todo, es porque jamás lo tuvo" - dejándolo no sin antes rozar con sus yemas su rostro.
Raul se termino su café y se retiro de aquel lugar.
- Raul, puedo jurar que puedes ser todo menos melancólico - dijo una voz que entraba en aquel lugar. Con una pequeña sonrisa y su mano en el hombro de él, tomo asiento.
- Siempre tú Luz, siempre tú - Respondió Raul ante aquella respuesta.
- Creo haberte enseñado todos los pormenores para dejar de ser una simple oveja y me gusta en lo que te has convertido, de hecho me has sorprendido el ver donde estás y lo que has logrado, pero se me olvido enseñarte el arte de amar - exclamó aquel hombre que en su mirada se veía que los años no habían pasado en vano.
- Pero debo jurarte Luzbel, que hubiera jurado que ella era para mi, tal vez se cansó de mi y decidió largarse con quien realmente la hacía feliz - explicó Raul.
- No te compadezcas, mírame tantos años y cuantas mujeres pasaron por este corazón de piedra, pero veo que a ti no te pasa igual, al fin y al cabo eres humano - contesto Luzbel.
- Tantas mujeres he tenido en mi cama, tantos labios he besado, tantos corazones he roto, tantas lágrimas les hice derramar... Creo que tu amigo me esta pasando la factura - Recrimino aquel que ya lo nombraban "Señor".
- Lo que te puedo decir Raul, es que Él no es así, cada quien se castiga como quiere y cada quien... escucha bien lo que te diré... tiene el amor que cree merecer - Dijo Luzbel. - Yo pago - Sacando un billete de su cartera, lo puso en aquella mesa - Sigue viviendo, abre bien los ojos y veras como el amor te sonríe y recuerda lo que te dije algún día, cuando te adopte "Todo aquel que piense que el amor no lo es todo, es porque jamás lo tuvo" - dejándolo no sin antes rozar con sus yemas su rostro.
Raul se termino su café y se retiro de aquel lugar.
miércoles
¿Cuanto lo deseas?
Había un joven que deseaba tener éxito y tener mucho dinero, se dirigió con un gurú y le dijo: "¡Quiero estar en el mismo nivel que tu!" y el gurú le dijo: "Si quieres estar al mismo nivel que yo... te espero mañana en la playa".
El joven llego a la playa a las cuatro de la mañana, listo para trabajar, llevaba consigo todo lo necesario para ese día. El gurú le agarro de la mano y le pregunto: "¿Cuanto deseas tener éxito?", el joven respondió: "¡Mas que nada en el mundo!" y el gurú lo llevo al agua. Cuando estaban en el agua, lo llevo aún mas profundo y el joven pensó: "¡Esto es una locura!".
Entonces el joven le dijo: "Hey, lo que quiero es dinero, no quiero aprender a nadar, no quiero ser salvavidas, yo lo que quiero es dinero y éxito". El gurú le respondió: "Nada mas adentro, mas profundo".
El joven volvió a pensar que el gurú estaba loco, que sabe como hacer dinero, pero esta loco, le dijo "Ve mas profundo, nada mas adentro, ¿pensé que querías tener éxito?. Y el le respondió "¡Si quiero!, el gurú dijo "Entonces nada mas profundo". Cuando se acerco, lo cogió de la nuca y lo sumergió dentro del agua y lo mantuvo ahí dentro. Lo mantuvo con la bajo bajo el agua, hasta que el joven estaba a punto de ahogarse... a punto de morir, solo en ese momento le dejo sacar la cabeza, lo dejo respirar...
El gurú le dijo: "Tengo una pregunta, ¿En que estabas pensando cuando tenías la cabeza en el agua?. El joven respondió con poco aliento: "¡Solo pensaba en respirar!"
El gurú le dijo: "Cuando tu quieras tener éxito con la misma fuerza que deseabas respirar... En solo en ese momento que tendrás éxito!"
Yo no sé si tienes algún problema, pero si no has tenido nuca un ataque... cuando estabas en el agua en el agua, estabas cogiendo aire por donde podías... se escuchaba tu respiración forzada... te faltaba el aire y lo único que estaba en tu mente era respirar... No te importaba nada mas, ni un amor, ni tu familia, ni tus amigos, ni el trabajo, ni tus problemas pasados. ¡Lo único que te interesaba, cuando no podías respirar era tomar ese aire profundo, puro y cuando en tu vida, lo único que tengas en mente sea tener éxito, como de la misma forma hace un momento querías respirar. ¡Entonces tendrás éxito!.
Yo estoy aquí para decirte que: ¡Todos dicen que quieren tener éxito... Pero no lo desean de corazón!, solo lo quieren a medias... No lo quieren tanto como irse de jerga, no lo quieren tanto como ser populares, y, la mayoría, ¡no quieren tener éxito tanto como quieren descansar y dormir!. Y quiero que entiendas que si de verdad quieres tener éxito, debes estar dispuesto a sacrificar tu descanso, tienes que estar dispuesto a dormir dos o tres horas al día, y en algún momento deberás estar dispuesto a estar despierto todo el día. Porque si te vas a dormir... puedes perder la oportunidad de ser exitoso ¡Con esa fuerza debes desearlo! ¡Necesitas desear el éxito tan fuerte, que a veces se te olvide comer por estar concentrado en tu objetivo!.
Había una amazona que cuando estaba en guerra se le olvidaba comer hasta tres días... Porque estaba tan comprometida con su victoria, y cuando no estaba combatiendo, estaba entrenando a futuras guerreras. Su reina le preguntaba "¿Tú cuando duermes?" y ella dijo: ¿Dormir? ¡Dormir es para los mediocres! Yo no duermo, solo tengo una oportunidad para que mi sueño se haga realidad.
NO RENUNCIES, YA ESTAS AQUÍ, YA ESTAS SINTIENDO EL DOLOR, ¡OBTEN UNA RECOMPENSA DE TODO ESTO! ¡NO DESCANSES HASTA QUE ALCANCES TU ÉXITO!
Escúchame hoy, quiero decirte que estas aquí... puedes saltar, puedes hacer muchas cosas, pero nunca tendrás éxito a menos que estés dispuesto a morir por ello. Nunca tendrás éxito hasta que lo digas desde lo mas profundo de tu ser.
lunes
martes
Platica Nocturna.
Raúl salía de una reunión familiar, siempre asistía solo. Se despidió de todos, se subió a su auto y partió a su casa, durante el camino varios autos se le cruzaban pero uno en particular le llamo la atención, era una pareja que tal vez iban de regreso de alguna reunión los observo un poco. No pudo envidiar la alegría que ambos mostraban. En el siguiente semáforo a la mitad de su camino y con el efecto que produce el vino no dudo en ir a buscarla, sin pensar que ya no era una hora conveniente. Al llegar a casa de Leslie, se estaciono y siguió sin dudar al márcale, lo primero que pensó ella fue que algo le había sucedido o tuvo un accidente. Pero se tranquilizo un poco al oírlo bien, Raúl le pregunto si quería salir un rato por la ciudad, ella se negó argumentando que tenía un compromiso en la tarde con Nati. Raúl lo entendió y estando a punto de arrancar a su casa, ella le pregunto que si deseaba pasar un rato para que no se fuera en ese estado. Sinceramente Raúl buscaba otra cosa al buscarla pero al verla después de varios meses sin saber de ella y al verla tan radiante y alegre de volverlo a ver. Su mente dejo de volar, ella le ofreció un café, sirviéndose uno ella también. Leslie era de las mujeres que no preguntaban algo que no deseaban oír, por lo que lo dejo hablar, él le contó que venía de una reunión familiar que tenía años de no verlos y que tal vez pasarían otros años para que los volviera a ver, Raúl no pregunto nada solo estaba apenado por el hecho que notó que ella ya se encontraba dormida cuando el llego. Se disculpo por llegar a esa hora, pero Leslie le respondió que no había problema que de hecho estaba leyendo en su habitación. Ella le pregunto si deseaba conocer su casa. Raúl le respondió que si no molestaba le encantaría. Ambos se levantaron y ella contenta le mostró su cocina, la sala y varios cuadros que muy orgullosa le decía que ella los había pintado.
A Raúl le llamo la atención uno en particular, era un tipo moreno, fumando en un parque que a pesar de verse solo estaba rodeado de mucha gente, muchos niños y el cielo era brillante. Ella al verlo le dijo que lo pinto después de haberse conocido, sin mas lo invito a conocer las habitaciones. Empezaron con la habitación de Natalia, todo estaba en color rosa, pasaron a la habitación de ella era blanca con una cama muy grande para estar ella sola. Leslie le dijo que el cuarto de Leslie era de ella mas nunca dormía ahí siempre que tenían oportunidad dormían en la de ella. Ella lo invito a pasar, el se sentó al borde de la cama, Leslie le quito su taza de café y le pidió su abrigo, ella se sentó frente a él en su tocador que tenía varios perfumes y un espejo muy grande, le llamaba la atención las figuras de bailarinas que tenía sobre el.
Entre la platica y la hora ella se recostó en su cama, el se acomodo aún sin quitarse la ropa, quedando a la altura del vientre de ella. Durante esa noche hablaron de mil temas, Leslie era quien preguntaba y él le respondía pero ajeno otros momentos adornaba sus historias, haciéndolas ver mas lindas de lo que en realidad eran. Leslie no dio ningún reproche y él por fin pudo estar tranquilo de ser quien era, así hasta el punto en que ella no pudo mas y cerró los ojos, el la tapo con su cobertor.
Salió haciendo el menor ruido, busco una hoja y un lápiz y escribió que dejo junto al cuadro.
Al despertar Leslie y al abrir los ojos y ver que Raúl ya no estaba se sintió mal, maldijo un poco y salió de su habitación reprochando su actitud, entro a la cocina a dejar la taza, vio la de Raúl lavada y dejándola secar. Al salir de la cocina vio sus cuadros y notó el papel.
"Paso por ustedes a las 4... Gracias por todo corazón".
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