jueves

Recuerdos


Ser el primero no siempre es bonito, eres el que recibe todos los golpes de la vida, ya tus hermanos menores y primos te toman como hacer las cosas o como no. Pero no estoy aquí para hablar de mi. Sino de ti pedazo arrugado de señor que parecías lagartija, te recuerdo fielmente, con tu libro en la terraza a pleno día, te veía enorme, te me figurabas a un elefante, piel dura por tantos años, arrugada siempre volvía a su lugar, tu cabello blanco, tus ojos tristes y ya azules. No estuviste en los momentos decisivos de mi vida físicamente, pero Santa Madre de Dios!, como aparecías en mi mente. Recuerdo que tendría menos de 12 años y me dijiste en la comida "¡Comete toda la verdura, después querrás comerte hasta las sobras". 8 años mas tarde, en mi primer empleo de lavatrastos en una cafetería, como recordé lo que dijiste en el momento en que me metía a la boca un pedazo de baguette que una chica dejo. Eras sabio, fuerte, hasta el último día que viviste, que hablaste. ¿Recuerdas que el último día me pediste que te llevará agua? y ahora me arrepiento, por que llevaba prisa por ir a la secundaria y te dije "pideselo a mi hermana"... regrese y ya no pude darte tu vaso de agua. Tú siempre supiste quien sería, como sería y como viviría. Me diste los justos consejos, aún teniendo 15 años antes de dejar de ser virgen ¿Que me dijiste pedazo de cosita arrugada? "Una mujer jamás se va de tu lado, si la tienes bien comida, bien vestida y bien cojida". A esa edad no sabía que decías, pero te repito eras como los elefantes, tus palabras entraron a mi conciencia por medio de telepatía o era tu voz tan suave, directa y sublime que se colocó ahí esperando el momento indicado para salir "Cuando tuviera la capacidad de entenderte". No tengo palabras para decirte que aunque no fuiste mi padre, ni mi padrastro, ni Santa Claus. Me ayudaste mucho, me guiaste, me protegiste muchas veces (después lo supe) y jamás me di por enterado. Otra cosa que recuerdo bien, casi puedo olerte (olías no muy bonito, pero cuando estabas limpio adoraba olerte tu piel, tu cabello) Es que me dijiste "A las personas jamás las extrañes, uno extraña a alguien cuando no es importante, cuando es importante, siempre vivirán en nuestros corazón, se mantienen vivos por nuestras anécdotas, cuando hablas, te ríes, le hablas todavía como si siguiera ahí, no se extraña por que sigue viva".
Así vivías tú!, tu filosofía de vida era "no estoy a gusto, me voy a la playa, me canso, me regreso, problemas, me voy" Cómo quisiera ser como tú, no darle tanta importancia a los problemas, deja todo en manos de Dios y seguir adelante.

Todos los de la colonia te recuerdan, sigues vivo, no te has ido, por eso te hablo y te escribo esto en presente, por que se que donde estas, tomaras tu Laptop, abrirás tu correo y verás esta carta que te he escrito.

Hola abuelito!.

2 comentarios:

Alethia María dijo...

Lindo, muy lindo el baúl de los recuerdos!! es bonito tener vivo el recuerdo de un ser querido sobre todo con su experiencia en vida!!!


H, escribes muy bonito!!

Marco Ramírez dijo...

Cuánta razón albergan sus palabras, cuánta verdad... no puedo sino admirar su talento.
Pues yo soy pésimo para hacer escritos.

Saludos.