lunes

Beso de desayuno...

Después de que el amanecer traiciono a Mariana y a Raul en la cama. Raul alcanzo su celular que se encontraba sobre la mesita donde estaba una caja de preservativos sin abrir, una copa de vino tinto, un libro de estrategias y comenzó a revisar sus correos electrónicos, volteó a ver a Mariana, su brazo derecho tapando sus ojos como si quisiera ocultar la luz o peor aún pensando sobre que pasará ahora.

- ¿Qué? - notó que Mariana lo veía mientras respondía un correo
- ¿Qué de que?
- ¿Qué me miras Raul? - Mariana sonreía de forma sensual
- Eres hermosa, solo eso - mientras asomaba una sonrisa sin dejar de escribir.
- ¿Sabes de lo hemos hablado, cierto? 
- Loca, hemos hablado de millones de cosas, ¿especifica, por favor? - Mientras Raul regresaba su celular a la mesa, Mariana aprovecho ese descuido para colocarse de nuevo sobre Raul

- ¡Que vaina!, yo jamás escribiré de ti o de lo vivido y tú jamás trataras de descifrar mis comportamientos. 
- Mmm, ya recordé aquella platica de "las cartas sobre la mesa", aunque te costará mucho no poder compartir esta magia que tenemos - Mientras decía esto Raul, abrazaba el trasero de Mariana - Pero de todas la veces que he creído amar a alguien, tú has sido aquella con la que he embonado a la perfección como dos piezas de Lego.
- Me matan tus palabras, cuando siento que te tengo acorralado, sabes esquivar y enamorarme mas - Sacando de nuevo aquella sonrisa con la que había podido domar a Raul.
- Sabes muñeca, aunque seas loca, celosa, gritona, esquizofrénica, dominante, independiente, apasionada aún así te amo - Raul retiro sus manos de aquel hermoso trasero y separo los cabellos que se interponían entre el y la boca de Mariana para darle un beso.
- ¿A que hora sale tu vuelo a Italia?
- Lo cancele
- ¡Por que! ¿No tenías cosas que hacer allá?
- Claro, pero recuerda amor, si eres importante te esperan y tengo una cosa que no quiero posponer más... - El corazón de Raul comenzó a latir muy rápido - Creo que es momento de dejar de jugar al gato y al ratón, al sin ti puedo vivir, por que la verdad soy un idiota sin ti, pienso en ti en todo momento, tu sonrisa me llega en los momentos menos indicados, por que me emputo si no llegan tus mensajes de texto. El saber que regresaré y que siempre estarás aquí en estas cuatro paredes que llamamos "Hogar", que no es ni tu apartamento ni el mio... - Mariana, se le quedaba viendo a Raul, esperando lo que deseaba muy en el fondo de su corazón pero no se lo hacía notar a Raul - Mariana quiero que mudes tus cosas a mi departarmento, que Jacobo, Zeus y Socrates vayan a la mismo colegio. Por eso cancele el viaje por que quiero... - Realmente le costaba trabajo sacar las palabras correctas, era una lucha entre Raul y su gran ego-... presentarte a mi familia... quiero.... presentarles a la mujer con quien pasaré mis días... Mariana... realmente te amo y si tu estas de acuerdo ¿Quieres casarte conmigo?...

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1 comentario:

Marco Ramírez dijo...

Bien por Raúl.
Excelente prosa, Amigo, tienes ese talento para la narrativo, que creo a mí no me ha llegado, o si lo ha hecho, pues no lo encuentro. Espero algún día hacer uno.

Saludos.